Material descargableEl reloj de Alina
Alina recibe un reloj de regalo, todo comienza de maravillas hasta que en un momento ciertas situaciones se…
Ver publicación →Acompaño a personas que sienten que la exigencia las supera y las agota. Un espacio para encontrarte, comprenderte y vivir con más libertad.
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Escribime y conversemos sobre lo que necesitás.
EXPERIENCIAS
Experiencias personales compartidas de forma voluntaria. No son calificaciones.
Estefanía !!!! Estaba buscando las palabras justas!!! Fue un placer trabajar este tiempo con vos. En lo personal me sentí muy cómodo, muy aliviado y después de este cierre uno se siente más tranquilo y claro. Aunque las…
INFORMACIÓN
Algunas respuestas a dudas habituales antes de comenzar.
No es necesario estar atravesando una crisis para comenzar un proceso terapéutico. A veces simplemente sentimos que algo no está funcionando como queremos, que estamos repitiendo ciertas situaciones o que necesitamos un espacio para poder pensar lo que nos pasa.
La terapia también puede ser una oportunidad para conocernos mejor, tomar decisiones y generar cambios.
No necesariamente.
Podés acercarte porque algo te angustia o preocupa, pero también porque estás atravesando un cambio, tenés dudas, sentís que estás desconectado/a de vos mismo/a o simplemente querés comprender mejor aquello que te sucede.
No hace falta llegar con todo resuelto para comenzar.
De aquello que necesites traer al espacio.
De tus vínculos, tu trabajo, tus proyectos, tus decisiones, tus preocupaciones, tus deseos, aquello que se repite, lo que te genera malestar o incluso aquello que te cuesta poner en palabras.
No hay una lista de temas que “deberías” traer.
Sí. Podemos trabajar sobre aquello que sostiene esa exigencia: las expectativas que tenemos sobre nosotros mismos, el miedo a equivocarnos, la necesidad de cumplir, la dificultad para descansar o la sensación de que nunca es suficiente.
La propuesta no es simplemente aprender a “exigirnos menos”, sino poder comprender qué lugar ocupa la exigencia en nuestra vida y qué nos está diciendo.
Trabajo desde una orientación psicoanalítica.
Esto implica darle un lugar central a la palabra, a la escucha y a la singularidad de cada persona. No se trata de aplicar respuestas predeterminadas, sino de construir un espacio donde podamos pensar aquello que te sucede.
Las sesiones tienen una duración aproximada de 50 minutos.
La frecuencia se acuerda de acuerdo con cada proceso y las necesidades de cada persona. Habitualmente se trabaja con una frecuencia semanal, aunque puede evaluarse en cada caso.
Actualmente trabajo con modalidad online, mediante videollamada.
Esto permite realizar el proceso terapéutico independientemente del lugar donde te encuentres.
Sí. Las sesiones online permiten acompañar a personas que se encuentran en diferentes lugares.
La primera sesión es, principalmente, un espacio para conocernos y comenzar a conversar sobre aquello que te llevó a consultar.
No necesitás preparar nada ni saber exactamente qué decir.
Podés llegar con una preocupación concreta, con muchas preguntas o incluso sin saber muy bien por dónde empezar.
La primera sesión también es una oportunidad para que puedas conocer mi forma de trabajar y decidir si sentís que este es un espacio en el que querés continuar.